lunes, 13 de junio de 2011

Larga vida al Rey



A algunos nos sucede que por razones políticas, por ilusión, por frustración, por romanticismo, y para honrar la memoria de los que perdieron la vida en su defensa; nos sentimos íntimamente impregnados, de por vida, por lo que pudo haber sido aquella República, y no pudo serlo.

Sin embargo hoy: por lealtad a los que, superando las diferencias, se unieron para conseguir el bien común, por haber vivido la transformación de nuestro País, por agradecimiento a la Monarquía Parlamentaria; nos sentimos afectivamente unidos al Rey Juan Carlos.

Hace unos días, visiblemente afectado por el trato que recibe de algunos profesionales (con un sostén ideológico tan ominoso como inmortal), en determinados medios de comunicación, el Rey expresó su enfado a un grupo de periodistas, que le preguntaban por su estado de salud, diciéndoles -con otras palabras-, que algunos lo que le desean es verlo directamente en el cajón. Quizá no debió, el Rey, de saltarse el protocolo, pero a mí no me disgustó mucho que lo hiciera. 

Si se dieran las circunstancias para la proclamación de la tercera república española, no sé cuanta gente lo celebrarían en las calles, pero puedo asegurar que no me veo levantando la tricolor rodeado de ciertos personajes (tengo algunos nombres en la punta de la lengua), conmigo que no cuenten. Es más, cuando me imagino a alguno de esos, o alguna, de Presidente de la República, me busco un reclinatorio y me pongo a rezar, hasta que se me pasa la ficción, para desearle una larga vida al Rey. 

Salud.

miércoles, 8 de junio de 2011

Jorge Semprún

  Un español en París
Una gran pérdida en mi galería íntima.

lunes, 6 de junio de 2011

Llámame como siempre



Quizá sólo se trate de un gesto espontáneo y sincero, de cercanía, el que ha tenido Rubalcaba pidiéndoles a los militantes de su partido que le llamen Alfredo. Mi duda es si, de verdad, se trata de eso o de un plan diseñado por algún asesor de imagen que se le ha empotrado entre ceja y ceja. Porque si está cayendo el diluvio y lo que muestro es preocupación por el color de mi impermeable, lo mas seguro es que quién me escuche piense, con razón, que soy un mameluco; a menos que el agua ya me esté llegando al cuello, y lo que quiero es que me recuerden por mi sentido del  humor.

Rubalcaba me parece un candidato sólido y competente para dirigir el Partido Socialista y para ser Presidente del gobierno, pero si empezamos con las tonterías: apaga y vámonos. Por si acaso, pudiera ser de utilidad, pongo como ejemplo a José Luis San Pedro, que con una libreta y noventa y cuatro años, anda pasado de edad, de sabiduría, de coherencia y de marketing. ¿Acaso le falta credibilidad o tiene dificultad para conectar la gente?

Es bueno desdramatizar, pero cuidadito con caer en la artificialidad, que no está el horno para bollos.

SALUD

lunes, 30 de mayo de 2011

El viejo y el mar



El Partido Socialista cayó en las elecciones municipales víctima de la crisis y de la desnaturalización, lo que ha conllevado una pérdida de afecto de los ciudadanos que le costará trabajo remontar. Todo comenzó cuando se creó la marca ZP en detrimento de las siglas PSOE. Los avances en derechos ciudadanos han sido rápidamente eclipsados por la realidad del apagón económico, y el coste electoral que tiene la embestida del desempleo es muy difícil de contrarrestarlo cuando la gelatina, en el menú, hace de primer plato.

Dándose por hecho que los responsables van a asumir sus responsabilidades y que la derrota, en sí misma, conlleva penalidad suficiente. Lo que procede es mantener la serenidad y poner en marcha, en el momento oportuno, los procesos orgánicos establecidos para la elección de los cargos que sustentaran en el futuro la credibilidad del discurso, el programa y el rearme moral. Articulando una nueva relación de poder entre el Partido y su líder.

No queda mucho tiempo para las elecciones generales y autonómicas, y para entonces tienen por delante muchas piezas que ajustar y que ponerlas a punto. Al Partido Socialista no le falta capacidad ni capital humano para hacerle frente a lo que queda por venir, pero sería muy acertado que a más de uno le recomendaran  la lectura de El viejo y el mar.


Salud.

El péndulo


El péndulo quedó encajado en la sede del Partido Popular de la misma forma que lo hizo en la del Partido Socialista en las anteriores elecciones. Los motivos que llevaron a los jerezanos a pasar entonces la página, como igualmente lo hicieron ayer, son bien conocidos. 

El Partido Popular ha conseguido, con un amplio margen, una victoria en Jerez que los más optimistas nunca hubieran firmado ante notario. Para conseguirlo no han tenido que hacer un esfuerzo desmedido, sólo han tenido que esperar a que sus contrarios ideológicos le hicieran el trabajo; teniéndose en cuenta que también les ha ayudado mucho haberle perdido el miedo a rozarse con la gente. 

Ahora gobernarán la ciudad sin interferencias molestas, pero son los mismos problemas de ayer a los que tendrán que hacerle frente. Si tienen la capacidad de liderazgo suficiente para ganarse la voluntad de todos los referentes sociales, que con tanto afán han agitado la etapa socialista, se harán viejos en la calle Consistorio.

Para ir abriendo boca, supongo que ya estarán haciendo los números para pagar la nómina del mes que viene.

Salud.
23/5/2011

Los indecisos


A estas alturas una  mayoría de jerezanos ya tendrá decidido su voto para las elecciones municipales y, a día de hoy, todo parece indicar que no habrá mirlo blanco que anide en las entretelas de los que, en los sondeos, se muestran confusos o indiferentes: que no son pocos. Con estas previsiones los candidatos de los partidos mayoritarios, aún después del esfuerzo realizado por explicar y explicarse, tendrán que suplicar por la mayoría absoluta a las siglas de sus formaciones.

Con un Partido Socialista flojo de remos, el Partido Popular se chupa los dedos, Izquierda Unida seguirá sudándose la hormona del crecimiento, otros depositarán mucha confianza en sus familiares, amigos o leales a las siglas con mayor fondo ideológico y, Pedro Pacheco, que no compite porque ya no puede ni sabe, sin dejar de existir latente, mantiene su sombra de baobab sobre dudosos y candidatos.

A falta de un mirlo blanco, puede llegar a ser decisivo un cuco que, con su probada gestión de la maternidad, estará a la espera de encontrar un nido donde depositar los huevos. Aunque quién sabe, si los indecisos lo favorecen, lo mismo se nos llena el cielo de gaviotas.

Salud.
16/5/2011

miércoles, 18 de mayo de 2011

Tarde de Toros II


José María Manzanares hoy en la Ventas
Torero de Época