miércoles, 3 de marzo de 2010

¡La arruga es tan bella...!


El presidente de la CEOE, en nombre de los empresarios españoles, propone para la mesa del diálogo social un substancioso programa de reformas al que no le faltan las ideas, como las que ya adelantó en su día, el conocido modisto de “La arruga es bella”, Adolfo Domínguez. El programa de reformas plantea, para no entrar en letras pequeñas, un despido libre y barato al que podrían acogerse los afectados de forma individual o colectiva, y para los jóvenes un “contrato adecuado” que podría ser de salario bajo, sin coste de despido ni de cotizaciones, y sin derecho a prestaciones por desempleo.

No dice nada, el presidente de la CEOE, de la conveniencia de privatizar la sanidad y la educación pública, por lo que es de suponer, que éstas son medidas de más largo alcance que no están sujetas a este primer plan de ajuste del mercado laboral. Eso sí, recomienda que la intermediación la hagan las empresas de trabajo temporal, que lógicamente, tendrá un coste para la persona a la que le gestiona el empleo; cosa comprensible.

Seguro que no le faltan, al representante de los empresarios, buenas intenciones para que los españoles tengan trabajo, y el país renazca de las cenizas, a las que nos ha llevado la mala cabeza de los asalariados. Pero lo que más me preocupa, y eso sí que me inquieta, es que pudiera estar aconsejándole por lo bajini el Sr. Bernard Madoff, porque eso ya sería mucho más grave; espero que no.

D. Gerardo Díaz Ferrán, portavoz de los empresarios españoles -“Fue copropietario de Air Comet, la cual llevó con su gestión a la ruina, por supuesto tras embolsarse los beneficios y dejar a una importante cantidad de gente sin posibilidad de llegar a sus destinos”- esto no lo digo yo, lo dicen en Wikipedia. Lo que yo digo es que cuesta trabajo entender, cómo el presidente de una organización tan importante, hizo unas exposiciones públicas tan corrientes, superficiales e irresponsables sobre la quiebra de Air Comet; como cuando dio a entender, que los afectados eran un grupo de ignorantes que no estaban al corriente de la estafa que se avecinaba, o cuando se lamentaba de su mala suerte porque “le salió mal la apuesta en uno de los décimos de lotería que jugaba”.

No cuento todo esto porque yo quiera molestar al Sr. Ferrán, no. Lo digo con conocimiento de causa y porque conozco a una familia que compró (después de ahorrar el importe), varios décimos de lotería en Air Comet y resultó que los billetes eran falsos.

Que Dios guarde muchos años a Don Gerardo para que pueda seguir cuidando de nosotros.




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